1 Pedro

La Herencia de los Escogidos Parte 1
1 Pedro 1:3-5
Edivaldo Calderón
En este mensaje podrás profundizar cómo el apóstol Pedro alaba a Dios por la gran misericordia que ha mostrado al dar nueva vida a los creyentes mediante la resurrección de Jesucristo. Esta nueva vida les da acceso a una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos. Es una promesa divina que no se desgasta con el tiempo ni puede ser destruida. Una herencia que tiene origen en Dios y es brindada por el Padre.

La Elección Soberana De Dios Parte 2
1 Pedro 1:1-12
Edivaldo Calderón
En esta segunda parte del mensaje, estudiamos sobre la profundidad en la obra del Espíritu Santo y de Jesús en la salvación del creyente. A partir del mismo pasaje, pudimos resaltar que aquellos que han sido elegidos según la presciencia de Dios Padre también son santificados por el Espíritu con un propósito claro: obedecer a Jesucristo y ser rociados con Su sangre.
Estudiamos que la salvación no es solo una elección eterna, sino una transformación presente, en la que el Espíritu aparta al creyente del mundo para consagrarlo a Dios. Esta santificación produce obediencia real y viva, como fruto de haber sido limpiados por la sangre de Cristo.

La Elección Soberana de Dios Parte 1
1 Pedro 1:1-12
Edivaldo Calderón
En esta porción de la Escritura, el apóstol Pedro escribe a los creyentes dispersos por Asia Menor, a quienes llama “elegidos según la presciencia de Dios Padre” (v.2). Desde los primeros versículos, Pedro establece una verdad fundamental: la salvación no es producto del mérito humano, sino del propósito eterno de Dios.
Este pasaje resalta la doctrina de la elección soberana, mostrando que fuimos escogidos por Dios desde antes de la fundación del mundo, por Su gracia y para Su gloria.
