La Demostración De La Fe Verdadera Parte 2
Santiago 2:25-26
18 de octubre de 2026
Eduardo Mendo
¿Cómo podemos reconocer una fe verdadera? ¿Es suficiente afirmar que creemos en Dios o nuestra fe debe manifestarse en nuestra manera de vivir?
En esta segunda parte de nuestro estudio de Santiago 2, continuamos examinando cómo la fe genuina se demuestra a través de las obras, no como un medio para obtener la salvación, sino como una evidencia de una vida transformada por la gracia de Dios.
A través del ejemplo de Rahab y de otros personajes del Antiguo Testamento, reflexionamos sobre cómo la verdadera fe se manifiesta en la obediencia, la humildad y la confianza en la Palabra de Dios, aun en circunstancias difíciles.
Puntos de la predicación:
II. Rahab: La demostración de una fe verdadera
a) La viuda de Sarepta: Una fe que confía y obedece en medio de la necesidad.
b) Naamán el sirio: Una fe que requiere humildad y obediencia a la Palabra de Dios.
Estos ejemplos nos recuerdan que Dios no hace distinción de personas y que la fe verdadera no consiste únicamente en una declaración de creencias, sino en una confianza genuina en Él que produce frutos visibles
Las buenas obras no son la causa de nuestra salvación, sino la evidencia de una fe viva y verdadera.
