Efesios

La Iglesia Elegida por Dios Parte 2
Efesios 1:4-6
Pastor Fidel Cortés
En esta continuación de nuestra reflexión sobre la elección divina, exploramos cómo la Iglesia, como cuerpo de creyentes, ha sido predestinada por Dios desde antes de la fundación del mundo. Efesios 1:4-6 nos revela que Dios nos eligió en Cristo para ser santos y sin mancha ante Él por medio de su amoroso propósito.
Esta predicación nos invita a entender más profundamente cómo la gracia y el amor de Dios nos transforman como comunidad de fe, llamados a vivir en respuesta a su llamado y propósito eterno.

La Iglesia Elegida por Dios - Parte 1
Efesios 1
Pastor Fidel Cortés
Este mensaje nos invita a reflexionar sobre cómo Dios nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales y cómo, por medio de la fe en Su Hijo, podemos acceder a ellas. Resulta asombroso comprender que Dios eligió a la iglesia desde antes de la fundación del mundo, conforme a Su voluntad y soberanía.
Entender la importancia de la doctrina de la elección es fundamental para el crecimiento y la madurez espiritual de los creyentes. Reconocer que fue Dios quien escogió a Su iglesia, no por nuestra conducta ni por las intenciones de nuestro corazón, sino únicamente por Su voluntad soberana, fortalece nuestra fe y nos llena de gratitud.

El Tesoro Inigualable de la Iglesia
Efesios 1
Pastor Fidel Cortés
Esta prédica nos introduce al profundo y transformador mensaje de la carta a los Efesios, escrita por el apóstol Pablo bajo inspiración divina. A través de estos primeros versículos, descubrimos que la verdadera riqueza de la iglesia no radica en lo material, sino en su identidad espiritual: somos santos y fieles en Cristo, llamados por la voluntad de Dios, herederos de una gracia inagotable y partícipes de una paz que sólo proviene del cielo.
Este mensaje nos recuerda que la iglesia es un cuerpo vivo, unido en Cristo, lleno de plenitud, herencia y propósito eterno. Comienza aquí un viaje para redescubrir quiénes somos en Cristo y cómo vivir a la altura de las riquezas espirituales que nos han sido concedidas.
